viernes, 24 de octubre de 2014

Entender la creatividad: ¿Qué nos lleva a crear?


A lo largo de la historia, los factores y procesos que estimulan la creatividad han sido un misterio para el hombre, es por esta causa que, subyacentemente, en la antigüedad se apelaba a un vocabulario que invocaba a lo fantástico para describirla, por ejemplo "inspiración divina" se ha utilizado con frecuencia para describir lo inherente a la creación de las grandes obras.


creatividad

En tiempos remotos, se apelaba a fuerzas celestiales y omnipresentes para explicar cualquier cosa considerada no natural, desde grandes desastres o enfermedades hasta las obras de los genios de la época. Ahora que tenemos una comprensión mucho más profunda de la psicología humana y de los procesos científicos que ocurren en el universo, entendemos mejor muchos de aquellos fenómenos que alguna vez fueron verdaderos misterios.

Si bien la ciencia todavía está tratando de entender completamente la mente y el comportamiento humano, el psicoanálisis ha dado algunas potenciales pistas de porqué creamos. Por ejemplo, Sigmund Freud que si bien con su método psicoanalítico no pudo explicar por completo los procesos detrás del arte y la creatividad, llegó a una serie de conclusiones sobre el tema.


Freud y la creatividad

Freud sostenía que el proceso creativo es una alternativa a la neurosis, una especie de mecanismo de defensa contra los efectos negativos de las mentes atormentadas, una manera de traducir esa energía en algo socialmente aceptable, con lo que el individuo podría complacer y entenderse con los demás.
Desde ya que no todo el arte es socialmente aceptable, pero aún así, los artistas rechazados buscan una validación de su talento en la aprobación de algunos artistas con ideas afines, como mecanismo de defensa.

Si nos basamos en la teoría de la personalidad de Freud, la principal fuente de inspiración para el arte tiene sus raíces en la libido, esta energía se convierte en una forma de interpretación más compleja y se manifiesta culturalmente a través del individuo con el fin de ayudar a que su ego se sienta más ajustado y aceptable para el resto de las personas. Es decir, corrige impulsos excitantes transformándolos en obras creativas agradables.


Según Freud, es a través del arte que el artista puede expulsar la energía detrás del deseo y sentir una especie de satisfacción casi igual al deseo original que se está gratificando, y quizás mejor, ya que carece de las consecuencias nefastas de la culpa.

Lo que Freud no pudo entender a través de su método psicoanalítico, es de qué forma el artista logra elaborar su arte de manera tal que genere tanto placer en los demás, esta perspectiva referente al "don" del artista, fue un misterio para el padre del psicoanálisis.
Algunos investigadores posteriores se atrevieron a conjeturar algunas respuestas, entre muchas, una de las más nos gusta es la teoría de la conexión con el "niño interior". Muchos científicos afirman que los artistas están más en contacto con su niño interior (y los procesos que los niños utilizan para entender el mundo) y es precisamente está conexión lo que produce un "clic" en las otras personas, generando una atracción hacia el artista y su obra (conexión que ellos pueden haber perdido al ocuparse más por los aspectos de la realidad externa).

Sin embargo, hasta ahora nadie está muy seguro de como surge este talento, ni como se puede desarrollar en quienes no está presente de forma natural.


viernes, 17 de octubre de 2014

¿Por qué sentimos atracción por los escenarios apocalípticos?


¿Por qué estamos tan fascinados con la elaboración de representaciones mentales de posibles escenarios en los cuáles el mundo es destruido?


apocalipsis

Al éxito de "The Walking Dead" habría que sumarle todas las películas sobre el fin del mundo que se han visto en los últimos años, videojuegos como "Call of Duty" o, por ejemplo, lo que ocurrió previamente al 21 de diciembre de 2012. Nuestro encanto por las narraciones apocalípticas va desde lo inofensivo de la ciencia ficción hasta las relacionadas con cuestiones militares o de fundamentos religiosos. ¿De dónde viene tal atracción? Veamos un par de posibilidades.

En primer lugar, como seres racionales que somos, en mayor o menor medida siempre tenemos presente que existe el final de la vida, somos la única especie sobre la tierra que sabe que va a morir. Nuestra inteligencia sumada a esa certeza de la muerte nos ha dotado de una capacidad para el pensamiento abstracto, complejo y temporal, único.
Esa misma inteligencia y capacidad que nos permite desafiar a la naturaleza con increíbles proezas en las distintas ramas de la ciencia, también nos hace capaz de crear mundos de fantasía en escenarios hipotéticos. O sea, tenemos una gran imaginación y nos gusta utilizarla, pero así como nos gusta imaginar escenarios plácidos, como situaciones agradables o romances poco realistas, también nos gusta imaginar situaciones catastróficas, por ejemplo, en las que el mundo es destruido.

En segundo lugar, esta misma impresionante capacidad cognitiva que allanó el camino para el dominio del planeta, también facilitó el camino para una cierta angustia existencial. Podemos soñar e imaginar todo tipo de cosas interesantes y maravillosas, pero también podemos imaginar todo tipo de cosas horrendas y aterradoras.
Y a medida que la ciencia ha venido discutiendo cada vez más sobre el significado de nuestra existencia, paralelamente nos ha hecho reflexionar sobre la posibilidad de que somos organismos insignificantes que existen por casualidad y que nacemos para sufrir el mismo mortal destino que cualquier otro organismo insignificante. En otras palabras, tenemos la capacidad de cuestionar nuestro significado existencial, nuestra razón de ser. Y este cuestionamiento existencial puede hacer a las narraciones apocalípticas más seductoras, ya que permiten a los humanos (al menos a algunos) ser más que mortales seres insignificantes. Por ejemplo, muchas de las creencias apocalípticas son de naturaleza religiosa y allanan el camino para que un determinado grupo religioso sea rescatado de los horrores del mundo y llevado a un nuevo reino, libre del sufrimiento humano y de las injusticias que no podemos dar sentido en nuestra realidad actual.

Está claro que esta atracción por un apocalipsis seguido de un renacimiento mítico no es específico de la religión. Algunas narraciones apocalípticas están basadas en un reinicio cultural, en el que podemos escapar de todos los problemas y complejidades de la vida moderna y empezar de nuevo.


Un escenario apocalíptico que se centra en la caída del poder dominante, de la infraestructura social y tecnológica que controla nuestras vidas, puede ser atractivo para mucha gente.

Esta manera extrema de pensar el mundo, puede estar motivada por una ancestral nostalgia en la que algunas personas se imaginan que la vida en el pasado era más simple y mejor.

También es necesario destacar que muchas de estas narraciones apocalípticas, ya sean religiosas o no, incluyen alguna forma de heroísmo en el que el bien triunfa sobre el mal, una especie de proceso de redención. O sea, que sucede algo malo pero las personas que luchan o que tienen determinada fe, finalmente son salvadas del mal. Esta redención heroica (religiosa o no) no es otra cosa que un sentimiento humano muy primitivo: permitir a los individuos sentir que son parte de un acontecimiento grandioso y significativo.


viernes, 10 de octubre de 2014

5 factores que mejoran nuestra salud sin darnos cuenta


Generalmente las personas tomamos algunas medidas de forma deliberada para mejorar nuestra salud: nos cuidamos en las comidas, hacemos deportes, no fumamos, etc. Pero en la vida diaria también existen otros factores que pueden ayudar a mejorar nuestra salud y que a veces no somos tan conscientes de ello.


mejor salud factor

1.) Vecindario amigable

Tener una buena relación con sus vecinos y confiar en ellos, disminuye las probabilidades de un ataque cardíaco en adultos mayores. En concreto, vivir en un barrio más solidario está correlacionado con un 17% menos de riesgo de ataques al corazón, incluso teniendo en cuenta otros factores. Esta conclusión surgió a partir de un sondeo realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Boston a 5 mil adultos en un período de 4 años. Estas personas eran de ambos sexos y tenían un promedio de edad de 70 años.


2.) Trabajar cerca de una ventana

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Northwestern comparó a 30 personas que trabajaban en lugares sin ventanas, con 30 personas que trabajaban en lugares con ventanas. Los trabajadores que estaban más expuestos a la luz natural tenían, en promedio, mejor calidad de sueño, menores niveles de estrés y eran más activos en su trabajo. Según los autores del estudio, la exposición a la luz natural, especialmente por la mañana, tiene efectos beneficiosos sobre el estado de alerta del cerebro, el estado de ánimo y el metabolismo, ya que la luz solar es un poderoso agente para la sincronización de los biorritmos.


3.) Trabajar cerca de plantas

Y hablando de lugares de trabajo, en las oficinas que cuentan con plantas verdes no sólo aumenta la productividad de los trabajadores hasta casi un 20% sino que también se sienten más felices. El simple hecho da añadir plantas en un lugar de trabajo, hizo a los trabajadores más comprometidos con su tarea dado que aumentó su capacidad de concentración. Los resultados de este estudio forman parte de una investigación más amplia que sugiere que las plantas en el lugar de trabajo reducen el estrés, aumentan la capacidad de atención, mejoran la calidad del aire y aumentan el bienestar emocional.


4.) No mentir

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Florida por la Profesora Anita Kelly y su equipo, concluyó que la honestidad es la mejor política cuando se trata de salud. En efecto, dicha investigación aseguró que las personas que mienten frecuentemente viven menos, pero no sólo eso, a lo largo de su vida, quienes generalmente dicen la verdad tienen, en promedio, 7 enfermedades menos que quienes acostumbran a mentir. Un estudio anterior ya había afirmado que quienes mienten en forma frecuente tienen más altos niveles de estrés, quizás allí esté la causa, porque como sabemos, el estrés es el punto de partida de muchas enfermedades.


5.) Mirar el mar

Es lo que los científicos llaman la "mente azul" (incluso hay un libro con ese título escrito por el profesor Wallace Nichols), el simple hecho de mirar el mar puede calmar nuestra mente y mejorar nuestra paz emocional. Distintos estudios demuestran que las personas que viven cerca del mar tienen menos estrés, tienden a practicar más actividades físicas, tienen una mejor salud mental y un mejor estado de ánimo. La reducción del estrés por si solo trae una serie de beneficios adicionales: mejor memoria, más autocontrol y menor riesgo de muerte prematura.


viernes, 3 de octubre de 2014

¿Por qué no confiamos en los productos ecológicos?


Imagine que usted necesita comprar detergente, va al Super y en el lugar destinado a productos de limpieza hay dos marcas de detergentes, imagínese que nunca ha oído hablar de ninguna de ellas y que las dos tienen el mismo precio. La única diferencia es que uno de los detergentes se anuncia como "ecológico". ¿Usted, cuál compraría?


producto ecológico

Si nos basamos estrictamente en los resultados de algunas encuestas, un alto porcentaje de personas opinan que preferirían productos ecológicos. Pero aquí está lo interesante: la cuota de mercado de estos productos es significativamente menor de lo que cabría esperar si nos basásemos en las encuestas.


¿Por qué existe esta diferencia?

Los especialistas en marketing saben perfectamente que, por lo general, los consumidores tienden a expresar opiniones favorables hacia los productos "verdes". Sin embargo, a la hora de pagar para obtener el producto, terminan favoreciendo a los comunes, o sea, a los "no ecológicos" y la razón es simple: porque piensan que estos últimos son más efectivos.

Esta misma discrepancia entre el deseo de apoyar a los productos ecológicos por un lado, y las dudas sobre su eficacia por el otro, se observo en un estudio llevado a cabo por la Escuela de Marketing de la Universidad de Texas en el año 2009. En un pasillo de la universidad se colocaron dos dispensadores de desinfectante líquido para manos (recordemos año 2009 y la gripe porcina). En uno de los dispensadores se leía "desinfectante ecológico" mientras que el otro dispensador se presentó como la versión común. Al lado de los dispensadores se colocó un cartel que decía: "Atención: Gripe Porcina, utilice el desinfectante de manos frecuentemente". Los dispensadores poseían un sistema para contar las veces que eran utilizados, además de una cámara de vídeo camuflada para observar el comportamiento de los usuarios.


Los resultados fueron los siguientes, cuando los estudiantes estaban acompañados o había alguna persona cerca, eran más propensos a usar el desinfectante ecológico, sin embargo, cuando estaban solos eran mucho más propensos a utilizar el desinfectante común.

Este patrón de conducta es consistente con la idea de que la gente desea proyectarse ante los demás como favorecedor de productos ecológicos, pero en privado prefieren el ordinario. Además, otro detalle importante: cada vez que un estudiante utilizaba el desinfectante ecológico, se aplicaba más cantidad, lo que indica que la gente percibe lo ecológico como menos eficaz que el normal.

Ahora, aquí hay un punto interesante: Los consumidores no piensan que los productos verdes sean peores que los comunes en todos los casos. Cuando se piensa en "suavidad" los ecológicos pueden estar mejor vistos que los comunes ya que, por ejemplo, la cuota de mercado de los champús ecológicos para bebés son mucho más altas que las de productos ecológicos de lavado de automóviles. Esto quiere decir que aunque el atributo de "ecológico" no es la primera opción cuando hablamos de eficacia, en cambio si puede ser una ventaja para lo relacionado con lo "suave".


¿Por qué la gente piensa que los productos ecológicos son menos eficaces?

Las personas tienden a ver a las empresas que se dedican a fabricar productos ecológicos como menos volcadas al lucro y por lo tanto más éticas, que aquellas que fabrican productos comunes. Pero a su vez, la gente intuye que es difícil ser ético y competitivo al mismo tiempo. O sea, las personas perciben que las organizaciones no tan orientadas al lucro como menos competentes que aquellas que el lucro es lo principal y fundamental. Como consecuencia de ello, se asume que con los productos comunes se obtienen mejores resultados que con los ecológicos.
Es por esta razón que en los últimos tiempos muchas empresas que fabrican productos ecológicos, su estrategia de marketing está basada, justamente, en la efectividad de sus productos.


viernes, 26 de septiembre de 2014

Hagan juego: hombres, mujeres y apuestas


Si bien hay mucha investigación relacionada con los juegos de azar, ésta tiende a centrarse en los hombres, y muchas veces, se asume erróneamente que lo que es cierto para los apostadores masculinos, también lo es para sus contrapartes femeninas.
Veamos las diferentes motivaciones que llevan a apostar tanto a hombres como a mujeres.


hombre mujer apuesta

Por ejemplo, los estudios han encontrado que los hombres prefieren los juegos de azar que requieran mayor toma de riesgo y experiencia, como la ruleta y las apuestas deportivas, en cambio las mujeres se vuelcan más a los juegos que impliquen menor riesgo monetario, tales como la lotería, el bingo y las máquinas tragamonedas. Estas diferencias, en parte, pueden reflejar los contrastes motivacionales a la hora de apostar.


Las mujeres pueden ser igual de susceptibles a desarrollar problemas con el juego que los hombres, aunque tienden a adquirir el hábito más tarde, la evolución suele ser mucho más rápida.

Los resultados de algunas investigaciones muestran que las motivaciones más importantes de los jugadores masculinos para apostar son, por ejemplo, porque mejora su ego, encuentran emocionante asumir riesgos competitivos y en algunos casos, para hacer nuevos contactos. En cambio las principales motivaciones de las mujeres para apostar son dos, pasar un rato de diversión y evadirse de las responsabilidades familiares. Por otra parte, los factores ambientales, la interacción social y la percepción de dominación masculina en algunos entornos de apuestas también pueden contribuir positiva o negativamente a la capacidad de atracción a los juegos de azar para las mujeres. Es por ello que los investigadores creen que en las nuevas formas de apuestas más anónimas (por ejemplo, los juegos on line) participan muchas más mujeres de lo que se cree.

En otros casos se ha utilizado la "teoría de género" para explicar las diferencias motivacionales entre hombres y mujeres para apostar, por ejemplo, una investigación de la Universidad de Alberta (Canadá) llegó a la conclusión de que las diferencias están marcadas por los roles tradicionales de género, es decir, los hombres generalmente han sido estereotipados como más aventureros, enérgicos y agresivos mientras que las mujeres son vistas como más sensibles, dependientes y emocionales.
Esta teoría puede explicar porqué los juegos más tradicionales de los casinos (Blackjack, Ruleta, Baccarat, etc.) siguen siendo más populares entre el sexo masculino. Esencialmente los hombres son mayores tomadores de riesgos, disfrutan más de los juegos en los que se requiera cierta destreza y se arriesguen mayores cantidades de dinero; todos estos factores propician la participación en juegos de casino.


Feminización de los juegos de azar

Salvo algunos como la lotería o el bingo, los juegos de apuestas han sido tradicionalmente de dominio masculino. Sin embargo, nuevas tecnologías mediante, más neutrales al género, parece ser que cada vez más mujeres participan en los juegos de azar. Esto no es casualidad, hace algunos años en Inglaterra se publicó una encuesta en la cual se destacaba que las mujeres participantes manifestaron que preferían jugar por internet en lugar de los lugares tradicionales (casinos, casas de apuestas, etc.) ya que percibían que hacerlo en la red era más seguro, menos intimidante y menos estigmatizante. Como consecuencia de ello, las empresas administradoras de sitios de juegos 'on line' hace ya tiempo que están apuntando con fuerza al público femenino.
Aunque por ahora los hombres siguen superando a las mujeres (tanto en internet como en los lugares establecidos) dicen los especialistas que es probable que en los próximos años veamos una feminización en los juegos de apuestas, incluyendo, claro está, todas sus consecuencias.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Ansiedad y rendimiento: ¿por qué los grandes no fallan los penaltis decisivos?


Seguramente, más allá de si nos gusta o no el fútbol, todos hemos visto la definición mediante una tanda de penaltis de algún torneo importante, sobre todo ese penalti decisivo, en el cual si el jugador falla el tiro se termina todo, en ese preciso momento en el cual muchos pensamos "...ahora mismo no me gustaría estar en los zapatos de este individuo".
Es sorprendente ver la fortaleza emocional de algunos deportistas, como responden a la altura de las circunstancias en los grandes momentos.


ansiedad rendimiento

Pero... ¿Por qué algunos deportistas soportan tan bien ese momento de máxima presión y otros, no tanto? La respuesta es porque cuando las personas están en una condición de activación fisiológica, son más propensas a mostrar su respuesta dominante ante una situación dada. Esto explica porqué algunos son menos propensos a fallar en esos momentos, en cambio en otros, las probabilidades de fracasar sean mayores.

Respuesta dominante es aquella respuesta que es más previsible que manifieste un individuo ante una situación en particular, generalmente se debe a la actitud, componentes innatos y habilidades adquiridas (práctica o entrenamiento).

Ansiedad y rendimiento

Por supuesto que las consecuencias que genera la ansiedad en el rendimiento no sólo se aplica a los deportes, sino que, obviamente, lo vemos en cualquier otro tipo de actividad, esto nos hace recordar a un particular fenómeno psicológico: la amenaza del estereotipo.
La amenaza del estereotipo se refiere a la ansiedad y excitación que sienten algunas personas en una determinada circunstancia ante la posibilidad de que su desempeño confirme un estereotipo negativo, esto hace que su rendimiento disminuya.
Por ejemplo, distintos estudios han demostrado que este fenómeno reduce el rendimiento de los afroamericanos en las pruebas SAT (prueba de ingreso a las universidades en Estados Unidos) debido al estereotipo de que son menos inteligentes que otros grupos raciales. También se asegura que este fenómeno es el culpable de que muchas mujeres tengan un peor rendimiento en matemáticas, ya que el estereotipo indica que las matemáticas "son un territorio de hombres".

Pero ¿Cómo se puede demostrar que la ansiedad y la excitación es el mecanismo que explica la amenaza del estereotipo? Por ejemplo, la psicóloga y profesora de la Universidad de Kansas Laurie O'Brien utilizó el factor de la "respuesta dominante", ella razonó que si la ansiedad ayuda a explicar el bajo rendimiento en situaciones de amenaza del estereotipo, estas mismas reglas que rigen este efecto podrían invertirse. Por lo tanto, se debería demostrar que si la respuesta dominante en una situación dada es en realidad una en la que las personas son realmente buenas, en este caso la amenaza del estereotipo debería mejorar el rendimiento.


La investigación

La teoría sugería que la ansiedad y la excitación deben disminuir el rendimiento en tareas difíciles y aumentarlo en tareas fáciles. Por tanto se planteó la hipótesis de que un examen de matemáticas podría causar amenaza del estereotipo en mujeres, pero no en hombres. En el experimento, cada participante tuvo dos pruebas: un examen de matemáticas difícil y un segundo examen de matemáticas fácil.
El resultado marcó que las mujeres obtuvieron mejores resultados en las pruebas de matemática fácil y peores resultados en la prueba de matemática difícil cuando realizaron el examen junto a personas del sexo masculino, que cuando solo había personas del sexo femenino.


Para terminar

Si bien es verdad que la ansiedad y excitación fisiológica resultante de este fenómeno puede socavar el rendimiento, también estas investigaciones nos recuerdan una cosa: que algo que tenemos bajo control es la consecuencia de una respuesta dada.
Es decir, aumentar la probabilidad de que el resultado correcto sea la respuesta dominante, está basado fundamentalmente en una condición y esa condición es la práctica; o sea, así como ni Michael Jordan nació sabiendo jugar al basket, ni Roger Federer sabiendo jugar al tenis, tampoco hemos nacido sabiendo resolver problemas matemáticos difíciles, pero con la práctica podemos llegar a ser realmente buenos en lo que hacemos y así anular los efectos negativos de cualquier estereotipo de rendimiento. Después de todo, como hemos visto, lo que necesitamos para aumentar la probabilidad de un buen desempeño está en nuestra respuesta dominante.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Correlación o causa: ¿no era que a los niños los traía la cigüeña?


Una correlación o paralelismo es una relación entre dos o más cosas, mientras que la causalidad es una relación en la que un evento en particular es la consecuencia directa de otro. Sin embargo, en ocasiones los seres humanos somos propensos a mezclar o confundir ambos conceptos.


bebé cigüeña

Dos cosas pueden parecer estar correlacionadas cuando, en realidad, no hay una conexión real entre ellas, por ejemplo, se dice que durante los últimas décadas el precio del oro y el nivel del agua en Venecia aumentaron en forma proporcional, el problema es que no hay nada que nos haga pensar que el aumento del nivel del agua en la ciudad de los canales y las góndolas tenga algo que ver con el precio del oro.
¿Pero qué ocurre cuando dos eventos están asociados por alguna aparente causa común? En este caso, necesitaríamos un experimento para probar la causa y efecto, pero esto rara vez ocurre, por tanto, a falta de experimentos no queda otra alternativa que interpretar alguna evidencia colateral.
El campo de la reproducción humana es abundante en ejemplos de paralelismos que se equiparan con la causalidad. Veamos tres ejemplos:


Cigüeñas y natalidad

En la antigüedad en Alsacia, región al este de Francia, se creía que las cigüeñas (abundantes en esa zona) estaban vinculadas con la natalidad, porque en los lugares donde más cigüeñas había más niños nacían, la gente de la región creía realmente que estas aves tenían alguna conexión con los índices de natalidad, la convicción era tan fuerte que los lugareños aseguraban que las "cigüeñas traían a los niños" fábula que, como todos sabemos, dura hasta nuestros días.
Obviamente, la explicación a esto es más simple, las cigüeñas utilizaban las chimeneas de las casas para construir sus nidos, en los pueblos más grandes hay mayor cantidad de casas, por lo tanto de chimeneas, también en los pueblos más grandes generalmente nacen más niños. El factor preponderante era el tamaño de los pueblos y la cantidad de chimeneas y no que las cigüeñas influyeran en la natalidad.


Período seguro

Otro ejemplo se deriva de la observación de que las mujeres que no menstruaban no quedaban embarazadas, esto condujo a la creencia (predominante hasta la década del 30) que existía una relación de causalidad directa en la concepción, que resultaba cuando el semen se mezclaba con la sangre menstrual. Por tanto, se creía que el período menstrual era el período más fértil del ciclo de la mujer. Como consecuencia de esto y para prevenir embarazos, durante mucho tiempo se aconsejó a las mujeres evitar el sexo durante la menstruación y se sugería la mitad del ciclo como el "período seguro".
Esta, sin dudas fue una de las causas que más debe haber contribuido a que hasta prácticamente la mitad del siglo XX, las familias fueran tan numerosas.


¿Concebimos más en verano?

Otra creencia es que tenemos más sexo y que concebimos más niños en verano.
Prácticamente en todas las poblaciones humanas se observan patrones de nacimientos que, con frecuencia, varían con el tiempo, incluso algunos investigadores han relacionado estos patrones a la variación anual de algunos factores ambientales, sobre todo los períodos de mejor clima y las épocas de mayores precipitaciones.
Pero la variación anual de precipitaciones, y más aún, de temperaturas en una región determinada, se mantienen prácticamente constantes a través de los años, por lo tanto, estos factores no pueden explicar las cambiantes épocas de nacimientos.
De hecho, las teorías modernas apuntan a una posibilidad bastante diferente: los patrones de nacimientos pueden haberse desarrollado a lo largo de nuestra evolución para que coincidan con las variaciones medias anuales de los diferentes factores del entorno. De ser así, la estacionalidad de las concepciones está impulsada por causas internas y no por condiciones ambientales.