sábado, 19 de julio de 2014

4 ejemplos del desajuste evolutivo que tienen nuestros cerebros


Pensemos que el ser humano ha existido durante los últimos 5 a 7 millones de años y que la inmensa mayoría de ese período la hemos vivido como cazadores-recolectores, eso hasta hace unas decenas de miles de años que nos organizamos en comunidades agrícolas. Si bien el estilo de vida agrícola era socialmente más dinámico, poco se parecían a las sociedades globalizadas del siglo XXI.
Esta situación, sin dudas que ha dejado un desajuste evolutivo que se manifiesta de muchas maneras, hoy veremos algunas.


desajuste evolución cerebro

Consideremos que durante millones de años en los cuales nuestros antepasados vivieron en aquellos entornos, el cerebro humano tuvo un montón de tiempo para acumular adaptaciones beneficiosas para aquellos ambientes. A estas adaptaciones habría que añadirle las numerosas preexistentes antes que el ser humano entrara en escena, por ejemplo, los millones de años antes de que los homínidos se separaran de los primates.
En este gran esquema evolutivo, los pocos miles de años en los que hemos vivido en un contexto más “moderno” no han alcanzado para desactivar aquellas adaptaciones. El resultado de ello es que todavía llevamos cerebros que están diseñados para hacer frente a los muchos problemas de aquellas sociedades primitivas.

La ciencia se ha basado en este desajuste para explicar algunas patologías, por ejemplo, por qué las personas que viven en sociedades industrializadas muestran una mayor frecuencia de problemas de salud mental que los individuos de las sociedades de cazadores-recolectores. Otros resultados de este desajuste son por ejemplo, los trastornos de déficit de atención, la obesidad y algunos otros más sutiles o que se refieren al manejo del funcionamiento social, veamos 4 ejemplos simples de la vida diaria.


1.) La política

Una característica importante en el estilo de vida de las sociedades de cazadores-recolectores fueron sus organizaciones sociales. Los grupos normalmente estaban formados por pocos individuos, los cuales estaban estrechamente relacionados entre sí, sin dudas que el cerebro humano se adaptó para crear estrategias sociales en ese contexto.
Hoy en día, las comunidades con las que interactuamos son enormes, los científicos creen que este efecto produjo un desajuste con resultados improvisados, uno de los sectores de relaciones humanas que está fuertemente afectado por estas limitaciones es la política. La política moderna consiste en la creación de estrategias que afectan directamente a millones de personas. Estos niveles de población no existían en el ambiente ancestral.
Investigaciones actuales muestran que incluso hoy en día nuestras mentes modernas no son mucho más expertas que las antiguas en la comprensión de la política a pequeña escala. Análisis de escritura han hallado que cuando la gente escribe acerca de la dinámica de grupos pequeños, el lenguaje es mucho más fluido y natural, en cambio el lenguaje para hablar de política a gran escala por lo general suena ensayado, torpe y presuntuoso. Si bien podemos entender en un nivel intelectual las dimensiones de la cantidad de gente que abarca una política a nivel nacional o global, carecemos de este entendimiento en su forma más intuitiva, ya que nuestros antepasados nunca lo necesitaron.


2.) El interés por los famosos

Durante muchos años a los científicos les causó cierta intriga el interés que despierta la vida de las celebridades en el resto de los mortales. Una parte de la población ansía y busca este tipo de información. Si bien existe una fascinación por este tipo de noticias, al mismo tiempo sabemos que no nos concierne en lo más mínimo, que es una pérdida de tiempo.
Hay que asumir que esta banalidad no habría sobrevivido al filtro evolutivo, nuestros antepasados hubiesen estado poco interesados en noticias irrelevantes y se habrían centrado en los que les era realmente importante. Pero también sabemos que este tipo de información no existía en aquellos días, la información social estaba casi exclusivamente relacionada a la supervivencia del grupo.
Algunos psicólogos evolutivos creen que es probable que nos preocupemos por este tipo de información porque nuestros cerebros aún interpretan los datos de estas personas como una información cercana a nuestro entorno social.
Nuestros antepasados estaban diseñados para tener interés de toda información social, porque en aquellos tiempos toda información social era vital. Quizás esa sea la causa de por qué hoy en día cualquier información social (incluida la más banal y superflua) sea suficiente para excitar nuestro sistema de recompensas del cerebro.


3.) Percepción de peligro

Ya hace muchos miles de años que no vivimos en la sabana africana luchando con animales salvajes para poder comer, pero en determinadas circunstancias tendemos a creer que nuestra vida está en peligro mucho más de lo que realmente está. Por ejemplo, es muy habitual que en los días posteriores a un accidente aéreo, se cancelen algunos pasajes producto del miedo de algunas personas. Eso no tiene sentido, los individuos que cancelan los viajes por esta causa seguramente sigan haciendo su vida normal, conduciendo sus coches (el riesgo de morir manejando es muchísimo mayor que morir en un accidente aéreo). De hecho hay actividades cotidianas que representan un riesgo estadísticamente alto, cruzar una calle por ejemplo.
Mientras que la mente racional sabe que las probabilidades de morir en un accidente de avión son de 1 en 10 millones, el cerebro no está adaptado para entender estas probabilidades tan minúsculas y la respuesta es una exagerada percepción de peligro.


4.) Apostar en juegos de azar

Una vez un matemático dijo que la lotería es el impuesto a la estupidez.
Por cada apostador que gana un premio relativamente bueno en la lotería, hay millones que no ganan nada por lo que científicamente hablando, no es una buena idea apostar (ni en la lotería ni en ningún otro juego de azar).
Aquí entra a tallar un mecanismo mental que es el siguiente: El conocimiento racional de que no vamos a obtener el premio sólo influirá en nuestro comportamiento, si el estrés resultante de correr el riesgo supera a la excitación impulsada por la recompensa.
La clave está en que este mecanismo se desarrolló en nuestra mente en épocas dónde la recompensa generalmente era comida o apareamiento y las poblaciones eran más pequeñas, por tanto las probabilidades eran mayores.
En definitiva, los países obtienen una enorme fuente de ingresos aprovechando este desajuste evolutivo de la población.


viernes, 11 de julio de 2014

Estrategias de la mente: el autoengaño


estrategia mente autoengaño

Una persona accidentada se encuentra en la cama de un hospital, su cabeza está envuelta en un aparatoso vendaje. Ha sufrido un fuerte golpe en la cabeza y la lesión le ha afectado la región del cerebro que controla los movimientos del brazo izquierdo.
El médico le solicita "por favor, levante su brazo izquierdo".
El paciente le dice que si, pero su brazo permanece donde está " ...lo tengo enredado en la sábana" dice.
El médico le asegura que no está enredado. En este punto el paciente puede llegar a contestar algo inverosímil como "bueno... quizás estoy un poco cansado, porque no tengo ganas de levantarlo en este momento". Las personas que atienden a accidentados saben lo incongruentes que pueden llegar a ser las respuestas de pacientes a los que se les solicita hacer algo que no pueden realizar.

La incapacidad de reconocer una imposibilidad es un trastorno llamado anosognosia y es parte de ese aspecto peculiar de la psicología humana: nuestra ilimitada capacidad de ilusión.
Ante la cruda e inequívoca realidad de que una parte del cuerpo está paralizado, una persona puede crear fácilmente un argumento alternativo con tal de no acreditar el problema. En realidad no está mintiendo, él mismo cree sinceramente en la validez de sus afirmaciones.

Aunque este fenómeno clínico parezca extraño, en cierto sentido todos hacemos algo similar casi todos los días, porque aunque nos gustaría pensar que moldeamos nuestras creencias para adaptarlas a la realidad que nos rodea, hay un impulso humano a hacer lo contrario: moldeamos nuestra realidad para que se ajuste a nuestras creencias, no importa cuán endeble sean las justificaciones.


La "ilusión" se puede definir como una creencia absurda, pero a su vez elogiada a pesar de que haya una abrumadora evidencia en contra. Para ser sinceros ¿quién no ha creído en algo ilusorio alguna vez? de hecho, una cierta dosis de autoengaño es imprescindible para nuestra salud mental.

A medida que nuestra vida avanza, vamos formando todo tipo de creencias y opiniones sobre lo que nos rodea y el mundo en general, este tipo de creencias se dividen en dos, las creencias instrumentales que son las que pueden ser directamente contrastables "necesito un martillo para clavar un clavo". Este tipo de convicciones tienden a ser claramente comprobables, o sea, si me baso en ellas y fracaso, tendré que reconsiderarlas.

El otro tipo de creencias son las filosóficas, son aquellas que no son tan fáciles de probar. En verdad son ideas que sostenemos debido a beneficios emocionales pero no son fáciles de demostrar. Por ejemplo, cuando decimos "vivo en el mejor país del mundo" o "el amor verdadero dura para toda la vida", realmente no se puede ofrecer ninguna evidencia que apoye estas ideas, en realidad las creemos porque cumplen con nuestras necesidades emocionales.


Los seres humanos hacemos pasar creencias emocionales por creencias instrumentales, las confundimos muy asiduamente. Por ejemplo, basta recordar el 21 de diciembre de 2012 cuando mucha gente creía que realmente se acababa el mundo.

Todo sea por tener el control

Una de las necesidades más poderosas que tenemos los seres humanos es sentir que tenemos el control. Todos sabemos de la impotencia y el estrés que provoca el darnos cuenta que estamos en peligro, por tanto, creer que tenemos el control sobre nuestro destino ayuda a aliviar esa experiencia negativa, incluso cuando esa creencia es infundada. De ahí el enorme atractivo del "pensamiento mágico" la creencia de que los pensamientos y gestos por sí solos pueden influir en el mundo que nos rodea. ¿Quién no conoce a alguien que se pone la camiseta de su equipo de fútbol favorito pensando que le dará suerte? ¿O que utiliza números con un significado especial estimando que con eso va a ganar la lotería?

¿Existe alguna fórmula para evitar el autoengaño? Quizás si, pero el problema con la ilusión es que no queremos escapar de ella. Es decir, si nos despertamos cada mañana y miramos la realidad de frente, quizás tengamos ganas de cortarnos las venas, tal vez literalmente. Los psicólogos saben que las personas deprimidas tienen menos de crédulos que el resto, son mucho más perspicaces y consientes de sus propios defectos, lo que se le llama "realismo depresivo".
Está claro que los seres humanos estamos programados para "mantener la ilusión", en tal sentido, el autoengaño es parte de esa estrategia, por tanto, quizás lo mejor sea disfrutar de nuestras ilusiones mientras se pueda y esperar que no nos causen demasiados problemas a lo largo del camino.


viernes, 4 de julio de 2014

¿Por qué tenemos más mujeres que hombres en nuestros antepasados?


Si todos los seres humanos tenemos un padre y una madre, dos abuelos varones y dos abuelas mujeres y así sucesivamente, alguna persona sin muchos conocimientos sobre la evolución humana seguramente contestaría que sus antepasados se componen de 50% hombres y 50% mujeres... pero esto está muy lejos de ser cierto.


mujer hombre antepasado

Si bien es verdad que, más o menos, la mitad de todas las personas que poblaron la tierra fueron hombres, también es cierto que muchos de esos hombres murieron sin dejar descendencia. Investigaciones de ADN hechas hace algunos años demuestran que la actual población humana tiene muchos más antepasados mujeres que hombres, entre un 30 y un 40% más.
Este es el resultado de que a lo largo de toda la evolución, el 80% de las mujeres tuvieron hijos, pero en cambio sólo el 40% de los hombres dejaron descendencia.

Para poner un ejemplo práctico de que es posible tener un número desigual de hombres y mujeres en nuestros antepasados, considere el siguiente escenario: supóngase que un hombre tuvo con una mujer un hijo varón (llamémosle Juan), posteriormente el mismo hombre con otra mujer tiene una hija (llamémosle Ana), con los años Juan y Ana tienen un hijo (llamémosle Pedro), en este caso Pedro tendrá dos abuelas y un abuelo o lo que es lo mismo, será descendiente de 3 mujeres y 2 hombres. Si este mismo patrón se produce en varias generaciones, tendremos una descendencia con muchos más antepasados del sexo femenino que masculino.


La ciencia sabe perfectamente que muchas enfermedades de origen genético son producto de antiguas cruzas parentales.

¿Por qué tenemos más mujeres que hombres en nuestros antepasados?

Fundamentalmente porque biológicamente es posible, pero además juegan otros factores que sería bueno analizarlos.

¿Por qué ha sido tan extraño que un grupo de mujeres se juntaran, construyeran una embarcación y salieran a navegar explorando regiones desconocidas, mientras que los hombres han hecho esto con bastante regularidad? Porque para alguien que su principal objetivo es la maternidad, esto sería muy peligroso, podría ahogarse, ser asesinada por habitantes de otras tierras, mayor exposición a enfermedades, etc.
La historia nos dice que para las mujeres lo óptimo ha sido siempre ir junto con la multitud, ser agradable y no tomar excesivos riesgos, ya que esto aumenta sus probabilidades de dejar descendencia.
Para los hombres el panorama era radicalmente diferente, quienes fueron con la multitud y jugaron a lo seguro, lo más probable es que hayan dejado poca o ninguna descendencia, de hecho, la mayoría de los hombres que vivieron en la tierra, no tienen descendientes vivos hoy en día. Los que en realidad triunfaron fueron aquellos que exploraron otras posibilidades, fueron más creativos y aprovecharon las oportunidades.


Algunos afortunados, otros no tanto

En general, el progreso social y cultural de la humanidad fue surgiendo de grupos de hombres que trabajaron con o contra otros hombres, mientras que las mujeres se concentraron en las estrechas relaciones que permitieron sobrevivir a la raza humana.
Por otra parte, los hombres crearon las grandes redes de vínculos superficiales, no tan necesarias para la supervivencia, pero que permitió el florecimiento las sociedades.
El advenimiento progresivo en el ámbito masculino de riqueza, conocimiento y poder fueron estableciendo las estructuras sociales que crearon las sociedades, pero a su vez, esto mismo fue el origen de una gran desigualdad de género, ya que la competencia entre hombres generó una distribución muy desigual de la riqueza.

Este sistema propició que algunos hombres afortunados se posicionaran en la parte superior de las sociedades, por tanto con las mejores posibilidades reproductivas, mientras que muchos otros quedaron en las posiciones más desfavorecidas.


A lo largo de la evolución, la inseguridad de apareamiento ha sido muy estresante para el sexo masculino, lo ha obligado a ir más a los extremos, por eso no es de extrañar que tantos hombres hagan desde grandes maldades hasta actos heroicos y que mueran más jóvenes que las mujeres. Pero a su vez, esa misma inseguridad ha sido muy útil y productiva para el desarrollo de la raza humana.

El sistema cultural creado utilizó tanto a hombres como a mujeres, pero de diferente manera. No en vano en la mayoría de las culturas se considera al hombre como más prescindible que la mujer y esta diferencia se basa en la naturaleza reproductiva, en cuya competencia algunos hombres han sido los grandes ganadores y otros, los grandes perdedores.


viernes, 27 de junio de 2014

5 herramientas de comunicación para conversaciones difíciles


Debido a que los conflictos interpersonales provocan estados emocionales desagradables, la mayoría de nosotros estamos programados para evitarlos. Veamos 5 herramientas de comunicación que debemos saber para salir airosos de conversaciones difíciles.


conversación comunicación

Ya sea con personas de nuestro entorno social, laboral o con nuestra pareja, armado de estas cinco estrategias para actuar en conversaciones difíciles, podremos tener una mejor capacidad de tomar las medidas necesarias para conseguir algo que a priori podría parecer una diferencia irreconciliable.


1.) Reconocer que la evasión no funcionará

Inclinarse por un período de reflexión podrá resolver las emociones lo suficiente para abordar el problema más adelante, sin embargo, cuando dos personas ponen constantemente sus desacuerdos en "stand by", se corre el riesgo de no tener la oportunidad de resolver el conflicto subyacente.
Piense que si un conflicto no se soluciona, en cualquier momento puede reflotar y cuando ello ocurra pueden aparecer otras cuestiones no resueltas y ser arrastradas al debate, lo que tornará el conflicto a una escala mayor y mucho más difícil de resolver. En lugar de dejar que esa molestia le siga irritando, es mucho mejor armar a una estrategia para iniciar una conversación de una manera racional.


2.) La negatividad del "pero"

En una sentencia, el "pero" intenta suavizar el impacto de una mala noticia anteponiendo una buena. "Me gustó tal cosa, pero...", tras el pero viene el comentario crítico. Debe saber que las personas somos extremadamente sensibles al "pero" en una discusión. A pesar de ello, muchas personas utilizan la táctica "buena noticia/mala noticia" para informar algo que de seguro le será molesto a la otra parte.
"Usted puede mantener su diente, pero para ello necesita un canal de la raíz", dice el dentista. De hecho, se podría decir que estamos culturalmente condicionados para esperar algo malo cada vez que escuchamos el "pero" en una sentencia.
En una conversación verdaderamente difícil, debe tener en cuenta que el "pero" creará tensión en la otra parte.


3.) Preparar el camino para una conversación difícil

La razón por la cual en una discusión nuestros sentimientos estallan de forma descontrolada, es porque no hemos tenido la oportunidad de prepararnos ni mental ni emocionalmente. Generalmente cuando preparamos de antemano una conversación difícil tendemos a utilizar palabras más amables y tranquilizadoras, en cambio cuando la situación no fue planificada, se suelen utilizar términos más acusadores.


4.) Tratar de acordar objetivos comunes.

En cualquier negociación, el resultado es mucho más satisfactorio para todo el mundo si las partes deciden de antemano un conjunto aceptable de determinaciones para llegar a un acuerdo. En algunos casos, es importante no entrar en la discusión con un resultado predeterminado en nuestra propia mente (sobre todo en discusiones de pareja).
Los objetivos comunes dan, a las dos partes, una noción común de lo que debería ser el resultado. Cuanto más emocionalmente cargada sea la conversación, más importante es que se hayan acordado metas que preserven el bienestar emocional de todas las partes.


5. Manténgase optimista

La sensación de que la situación es desesperada es una casi segura manera de crear una profecía autocumplida. Una vez de que usted crea que todo está perdido, interpretará lo que diga la otra parte con una fuerte dosis de pesimismo.
Es perfectamente posible que manteniendo una postura optimista y estableciendo las bases de la conversación en los pasos de arriba (1 a 4) será capaz de resolver, o al menos de llevar el conflicto, de una manera que no sólo le parecerá más manejable, sino que también sea posible llegar a un fortalecimiento de los lazos con la otra parte.


Estos cinco consejos de comunicación y sobre todo el proceso de resolución de conflictos con éxito, es muy similar a algunas técnicas que logran manejar mejor el estrés en otras áreas de nuestra vida mediante la elaboración de acciones centralizadas en el problema.


viernes, 20 de junio de 2014

¿Cuántos tipos diferentes de fuerzas poseemos?


tipos fuerzas

El ser humano tiene, en diferentes grados y tipos, una variedad importante de puntos fuertes. Estas características positivas de la personalidad son vistas como "quienes somos", en otras palabras, ellas forman parte de nuestra identidad esencial. Veamos un desglose de varios ejemplos de fortalezas que poseemos.


Talentos: son las fortalezas que poseemos en forma de habilidades innatas, normalmente tienen una carga biológica fuerte y pueden o no estar bien desarrolladas, por ejemplo la inteligencia, la habilidad para desenvolverse en determinada actividad, la capacidad atlética, etc.

Habilidades: son competencias específicas desarrolladas a través de la formación, por ejemplo, el aprendizaje de una actividad o el desenvolvimiento de diferentes destrezas.

Intereses: son los puntos fuertes en las áreas o temas que nos apasionan, como el trabajo, la práctica de algún deporte, las aficiones particulares, etc.

Valores: son creencias duraderas, principios o ideales que son de vital importancia para nosotros. Los valores residen en los pensamientos y sentimientos, como por ejemplo el valor de la familia y el trabajo.

Formas de aprendizaje: son las ideas o hipótesis sobre cómo nos acercamos a los nuevos componentes del aprendizaje, por ejemplo, se puede ser más reflexivo a la hora de aprender sobre un tema en particular, o podemos ser más interpersonales en su estilo, ya que deseamos recibir nuevas enseñanzas a través de la dialéctica en lugar de la lectura.

Recursos: es el único tipo de fuerza que es externo. Son nuestros apoyos circundantes tales como las conexiones sociales y quienes conviven en nuestro entorno.

Fortalezas del carácter: son las capacidades para pensar, sentir, desear y de comportarse. Es el reflejo de lo que somos y pueden ser vistas como parte de nuestra identidad positiva. El afán de justicia, la esperanza, la bondad y la capacidad de liderazgo son algunos ejemplos de este tipo de fuerza.


Una categoría que sirve como motor

La última de las mencionadas, las fortalezas del carácter, en muchos casos trasciende su categoría y sirve para apuntalar a las otras fortalezas. A menudo es la fuerza impulsora, por ejemplo es común utilizar la esperanza como desarrolladora de una nueva habilidad en el trabajo, la curiosidad para explorar un área de interés o la gratitud y la bondad para aprovechar los recursos externos. Indudablemente, las fortalezas del carácter nos ayudan a hacer fuertes a la mayoría de las otras fortalezas.

A lo largo del tiempo a medida que envejecemos, algunas de estas fuerzas pueden variar, por ejemplo, nuestros talentos pueden ser malgastados, nuestras habilidades probablemente disminuirán, nuestros recursos cambian o se pueden perder. Pero cuando nos centramos en nuestras fortalezas del carácter, éstas se desarrollan, evolucionan y se pueden integrar con las otras cualidades positivas para contribuir a un mejor funcionamiento de ambas.


sábado, 14 de junio de 2014

Publicidad subliminal: los mensajes que no detectamos


La idea de que podemos ser influenciados por estímulos que no detectamos conscientemente, es una sensación que en las últimas décadas ha intrigado a muchas personas. ¿Cuánto tiene de realidad la publicidad subliminal?



Desde mediados del siglo pasado, se ha hecho muy popular la creencia de que una imagen que aparece muy fugazmente en una pantalla de televisión o cine y que no percibimos, puede hacernos comprar ciertos productos. ¿Cierto o falso?
La respuesta es: depende, ya que si bien hay falsas creencias largamente sostenidas acerca de la publicidad subliminal, en algunos casos puede influir.


¿Qué es la publicidad subliminal?

La publicidad subliminal es cuando se hacen uso de imágenes o palabras (denominados estímulos) que no detectamos en forma consciente. Estos estímulos pueden ser indetectables por dos razones, porque están ocultos en alguna otra imagen o porque se presentan en la pantalla tan brevemente que no somos conscientes de lo que hemos visto.
¿Qué tan breve tiene que ser un estímulo para ser indetectable? Hay una estimación de que las personas a partir de las tres milésimas de segundo no somos conscientes de lo que hemos visto, o sea, en este caso estaríamos hablando de una influencia inconsciente.


Un sondeo realizado en Estados Unidos e Inglaterra en 2011 mostraba que las tres cuartas partes de las personas encuestadas sabían de la existencia de la publicidad subliminal y casi el 50% decían sentirse susceptibles a ella.

El mito de la influencia inconsciente

Este mito se inició en EEUU en el año 1957 después que dos anunciantes, James Vacary y Frances Thayer publicaran una investigación en la que afirmaban que una publicidad subliminal de Coca Cola en una película, hizo aumentar las ventas del producto en un 18% y que en otro filme aparecía subliminalmente el mensaje “comer palomitas de maíz” y esto había aumentado notablemente el consumo del producto.

Al año siguiente, un hombre llamado Vance Packard publicó un libro titulado "Los persuasores ocultos" en el que hablaba de cómo los anunciantes podían controlar a los consumidores apelando a su inconsciente. Se podría decir que las afirmaciones de Packard en su libro, equiparaban la capacidad de los publicistas de influir sobre las personas con las de un titiritero moviendo los hilos de una marioneta.

Después de los datos del estudio de Vicary y Thayer y del libro de Packard, la gente comenzó a creer que los anunciantes podrían utilizar la publicidad subliminal para hacerles comprar cualquier cosa, incluso se llegó a decir que mediante este mecanismo se podía lograr que la gente votara a determinados políticos.

El temor a la publicidad subliminal fue en gran parte infundada, ya que no sólo los datos del libro de Packard eran sumamente exagerados sino que la investigación de los publicistas Vicary y Thayer era falsa. Efectivamente, todo fue inventado sin otra razón que promocionar su agencia de publicidad.
A pesar de saberse que todo era una mentira, el mito de la publicidad subliminal sobrevivió y su poderosa influencia aún perdura.


Cuando la influencia inconsciente sí funciona

Si bien el temor a la publicidad subliminal es en gran parte infundado ¿podemos ser influenciados inconscientemente? La respuesta es sí.
Muchas investigaciones demuestran que los consumidores pueden ser influenciados en su comportamiento a pesar de no ser consientes. Por ejemplo, una investigación de la Universidad de Princeton mostró que cuando en una licorería hay música francesa de fondo, la gente compra más vino francés y cuándo hay música italiana compra más vino italiano, pero cuando se les preguntó a los clientes qué lo llevó a elegir ese vino, muy pocos mencionaron la música.
También es sabido que las personas que ven a alguien saboreando un helado, no sólo aumentaban sus posibilidades de comer uno, sino que curiosamente tienden a consumir la misma cantidad de helado que la otra persona.

Está claro que nuestro consumo puede estar influenciado inconscientemente, pero llegado a este punto debemos dejar dos cosas en claro: lo primero es que para que los estímulos subliminales tengan éxito, deben apelar a necesidades y objetivos reales, por ejemplo, de manera inconsciente se puede lograr que una persona beba más, pero si tiene la necesidad de beber.
En segundo lugar, los expertos en marketing saben muy bien que los consumidores no deben ser conscientes de los estímulos que influyen sobre ellos. Por ejemplo, si a los clientes de la tienda de licores se les dice de antemano que la música italiana los llevará a comprar vino italiano, probablemente elijan un vino de otro origen.

Mientras que un número importante de gente todavía piensa que la publicidad subliminal puede hacernos comprar cosas, lo que es un mito, la investigación ha demostrado que los estímulos inconscientes si pueden influir en nuestro comportamiento, pero no de una forma muy potente.


viernes, 6 de junio de 2014

Cómo y por qué evitar el castigo físico en niños


castigo físico niño

Cuando nacemos, los seres humanos poseemos similares respuestas a estímulos que tenemos cuando ya somos mayores: el placer, la sorpresa, la ira, la angustia, la vergüenza, el asco, etc. A medida que crecemos, estas respuestas se combinan con la experiencia para formar una vida emocional más compleja.

Aún en países desarrollados, todavía hay muchísimos adultos que aprueban el castigo físico a pesar de que las evidencias apuntan a que, no sólo no funciona, sino que empeora las cosas, además de que hay alternativas eficaces.
El castigo físico implica el uso de la fuerza corporal con la intención de que el niño experimente incomodidad y dolor con el fin de corregir su conducta. Esto incluye nalgadas, golpes, bofetadas, pellizcos, azotes, etc.


Por ejemplo, en Estados Unidos el 60% de los adultos aprueba el castigo físico a niños, además, en 19 estados de ese país, el castigo corporal por parte de maestros es legal en las escuelas.

Las investigaciones demuestran que los niños que son golpeados se identifican con el agresor y serán más propensos a convertirse ellos mismos en abusadores de su cónyuge e hijos. Es una forma de dar a entender al niño que la violencia es un forma de tratar los conflictos.

La evidencia muestra que el castigo físico es increíblemente perjudicial en todos los niveles del desarrollo. Cientos de estudios documentan que este tipo de castigo se asocia con una posterior conducta antisocial, agresión verbal y física, delincuencia, baja calidad de relaciones entre padres e hijos y alteraciones en la salud mental.


Alternativas eficaces al castigo físico

Existen una variedad de alternativas que proporcionan a los padres una mayor comprensión acerca del desarrollo de sus hijos y en ciertos casos, disminuir la frustración e impotencia que a menudo conducen al castigo corporal. Una de las maneras más útiles de lograr esto es promover las palabras en vez de las acciones.

Si el niño pudiera verbalizar sus sentimientos, aprendería a retrasar la acción. El aumento de su capacidad de poner palabras a los sentimientos y acciones daría como resultado una mayor regulación de su tensión y auto-conciencia, esto daría lugar a tomas de decisiones más reflexivas.
Veamos algunas opciones de cómo puede llevarse a cabo este proceso:

  • Usar palabras en vez de acciones, hable con el niño acerca de cuáles comportamientos son aceptables y cuáles no, lo que es peligroso y por qué.
  • Escuchar al niño y saber por qué hizo algo o lo dejó de hacer, al permitirle explicar sus razones aumentarán sus capacidades para las tomas de decisiones.
  • Ayude al niño a etiquetar sus sentimientos con palabras tan rápido como sea posible, los nueve sentimientos innatos que poseemos los humanos (el interés, el disfrute, la sorpresa, la ira, la angustia, la vergüenza, el miedo, la repulsión y el asco) deben ser etiquetados con palabras. Esto facilitará la regulación de la tensión y ayudará a la transición hacia formas más maduras del manejo de las emociones.
  • La palabra "disciplina" viene del latín "discere" que significa "aprender" y en el comportamiento infantil tiene un significado especial, ya que estas conductas se conectan directamente con los sentimientos internos. Por tanto, la disciplina es un proceso que se ocupa del aprendizaje de la conducta y de los sentimientos que la causan.
  • Mejorar la autoestima del niño mediante elogios cuando cumpla con las normas de conducta, la reafirmación positiva es mucho más eficaz para obtener el cumplimiento de comportamientos a largo plazo, que cualquier tipo de castigo.
  • Los niños se identifican con sus padres, por lo tanto, sea un buen ejemplo. Ellos tienden a imitar a sus padres tanto en sus acciones como en sus palabras.
    Como se desempeñan, como hablan o como se comportan sus padres, tiene un profundo impacto en el desarrollo de los hijos.

Para terminar...

El castigo físico es de eficacia limitada y tiene, potencialmente, efectos secundarios muy nocivos. Se debe ayudar y alentar a los padres a desarrollar métodos que no sean los azotes corporales para controlar el comportamiento no deseado.
Si realmente queremos sociedades con menores niveles de agresividad y violencia, no golpear a los niños es una buena forma de comenzar.